Quiero Ser Un Misionero Creativo
Principios de la Biblia: Si bien esta lista de principios bíblicos sobre la observancia del Sábado santo no es exhaustiva, debería ayudar al ir estudiando la biblia para aprender a ser como Jesús y "hacer las cosas que son agradables delante de él." 1 de Juan 3:22
Para que el sábado sea un deleite, el viernes (el día de preparación) es crucial. La santidad del sábado comienza antes de que se ponga el sol.
Texto Bíblico: "Mañana es el santo sábado, el reposo consagrado a Jehová; lo que hubiereis de cocer, cocedlo hoy, y lo que hubiereis de hervir, hervidlo" (Éxodo 16:23).
Elena G. de White:
"El viernes debe quedar terminada la preparación. Cuiden de que toda la ropa esté lista y que se haya cocinado todo lo que debe cocinarse... El sábado no debe emplearse en arreglar ropa, en cocinar alimentos, en placeres o en cualquier otra ocupación mundana. Antes de que se ponga el sol, todos los miembros de la familia deben reunirse para recibir el sábado con oración y canto". (Joyas de los Testimonios, vol. 3, p. 22).
El sábado es un límite divino contra el materialismo. Al dejar de comprar, vender y trabajar, declaramos que Dios es nuestro proveedor.
Texto Bíblico: "En aquellos días vi en Judá a algunos que pisaban lagares en el sábado... y que traían carga... y los amonesté... No compréis a los pueblos de la tierra en día de sábado" (Nehemías 13:15, 16, 21).
Elena G. de White:
"Dios ha dado a los hombres seis días en los cuales trabajar, y requiere que su propio trabajo sea hecho en esos seis días... Pero el sábado no es para ser empleado en viajes, en visitas o en negocios, ni siquiera en pensamientos mundanales". (Testimonios para la Iglesia, vol. 4, p. 250).
El sábado tiene una dimensión comunitaria. Es el día para "razonar" con otros y unirse en canto y oración.
Texto Bíblico: "Seis días se trabajará, mas el séptimo día será de reposo, santa convocación" (Levítico 23:3). "Unánimes cada día en el templo" (Hechos 2:46).
Elena G. de White:
"Nadie debe sentirse en libertad de pasar el día de reposo en la cama... Al ir a la iglesia, los creyentes deben ser instruidos por la Palabra de Dios. Deben unirse en cantos de alabanza y en oración ferviente". (Testimonios para la Iglesia, vol. 6, p. 362).
Siguiendo el ejemplo de Jesús, el sábado no es para la ociosidad egocéntrica, sino para aliviar el sufrimiento ajeno.
Texto Bíblico: "¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si esta cayere en un hoyo en sábado, no le eche mano, y la levante?... Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de sábado" (Mateo 12:11-12).
Elena G. de White:
"El médico tiene una obra que realizar en sábado tanto como el ministro... Las necesidades de la humanidad sufriente nunca deben ser descuidadas. El Salvador nos mostró con su ejemplo que es lícito sanar en sábado". (El Deseado de todas las gentes, p. 177).
Como memorial de la Creación, el sábado es el día ideal para estudiar el "segundo libro de Dios": la naturaleza.
Texto Bíblico: "Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras; en las obras de tus manos me gozo" (Salmo 92:4).
Elena G. de White:
"Llevad a los niños al aire libre, bajo los nobles árboles, al jardín; y en todas las obras de la naturaleza, mostradles expresiones del amor de Dios... Que la mente de los niños se conecte con Dios a través de las cosas hermosas de la creación". (Conducción del Niño, p. 504).
Momento Actividad Sugerida Propósito Espiritual
Viernes Tarde
Limpieza, cocina y aseo personal. Recibir el sábado sin distracciones.
Sábado Mañana
Escuela Sabática y Culto Divino. Comunión con la iglesia y estudio.
Sábado Tarde
Caminatas, visitas a enfermos, canto. Admirar la creación y servir al prójimo.
Puesta del Sol
Culto de despedida en familia. Gratitud por el descanso recibido.
El sábado es, en esencia, un ejercicio de libertad. Al guardar el sábado, demostramos que no somos esclavos del sistema económico, ni de nuestros propios deseos, sino hijos de un Dios que descansa con nosotros. Como bien dice Isaías 58:13, la clave es llamar al sábado "delicia", no una carga, apartando nuestro pie de hacer nuestra voluntad para hacer la de Él.